Existe una palabra para nombrar la transformación que atraviesa una mujer al convertirse en madre: matrescencia.
Igual que la adolescencia, la matrescencia es un tiempo de cambio profundo —físico, emocional, hormonal, relacional e identitario—. Sin embargo, apenas se nombra. Y lo que no se nombra, muchas veces se vive en soledad, con la sensación de que algo va mal.
Este es un artículo de ejemplo que muestra la plantilla de contenido: tipografía editorial, ancho de lectura cómodo, aire generoso y ritmo pausado. Sustituye este texto por los artículos reales de Alkimia Familia. El contenido puede vivir en archivos Markdown fáciles de migrar a un CMS.
No te pasa algo: estás en transformación
Comprender que lo que ocurre tiene un nombre y un sentido cambia por completo la manera de vivirlo. Deja de ser un problema que resolver y se convierte en un proceso que habitar, comprender y acompañar.
“Cuando hay comprensión, nace la posibilidad de vivirlo de una manera mucho más consciente, presente y conectada.”
Si este tema resuena contigo, quizá quieras conocer el programa La transformación invisible de la maternidad.
